Sífilis
La sífilis es una enfermedad infecciosa, sistémica de evolución crónica, con períodos asintomáticos, Cuyo agente etiológico es el Treponema pallidum. Es un patógeno exclusivo del hombre, quien es su único reservorio. Se adquiere por contacto directo con una lesión de sífilis reciente, por vía transplacentaria y raramente por transfusión de sangre, ya que el germen vive poco en las condiciones en que ésta se conserva. El T. pallidum penetra a través de mucosa sana o piel erosionada y rápidamente disemina en el organismo, por lo que desde etapas precoces la infección es sistémica.
Clínicamente se distinguen dos etapas:
- sífilis precoz o temprana. Es la enfermedad dentro del primer o segundo año y comprende los períodos: primario, secundario y latente precoz
- sífilis tardía. Ocurre después de ese tiempo y abarca los períodos de: latencia tardía, sífilis benigna tardía, sífilis cardiovascular y neurosífilis.
SIFILIS SECUNDARIA
Es la expresión de la diseminación hematógena del germen. Ocurre entre las 4 a 12 semanas (término medio 6) después del contacto infectante y sus síntomas son recurrentes en 25% de los casos. Las recurrencias se observan especialmente durante el primer año.
Aunque en esta etapa los síntomas pueden ser muy variados, predominan las manifestaciones de piel y mucosas. Puede haber síntomas generales (fiebre, mialgias, artralgias, malestar) y adenomegalias generalizadas.
Las lesiones bucales de la sífilis secundaria son muy frecuentes y muy contagiosas por abundar en treponemas y tener el carácter de lesiones abiertas en su mayoría. Son múltiples, aunque indoloras, desaparecen espontáneamente en semanas aunque se pueden producir nuevas lesiones. Con un criterio semiológico se las clasifica en:
Manchas: pueden ser rojas y opalinas, estas son de color gris pálido sobre una base rojiza, a veces de aspecto leucoplasiforme. Se ven más en la lengua, en los labios, y en el velo del paladar
Despapilaciones linguales: solitarias o en escaso número de forma oval, del color de la carne, con tonalidad opalina, lisas.
Erosiones: Son secundarias a las manchas opalinas
Pápulas: se observan en la lengua, labios, comisura labial y mucosa yugal. Son de color opalino, múltiple y agrupado
Fisuras o grietas: son generalmente complicaciones de las pápulas
Vegetaciones: pueden ser secundarias a las pápulas o primitivas o de aparición tardía. Las vegetaciones Tardías aparecen seis o más meses después del chancro, se observan como lesiones únicas, de color grisáceo brillante con reflejos azules, son firmes y no duelen. Se ubican preferentemente en el borde de la lengua y mucosa yugal.
DIAGNOSTICO
Las lesiones bucales del secundarismo sifilítico suelen ser tan típicas que, por lo general, basta su observación para un diagnostico correcto.
Sin embargo, de inmediato corresponde buscar otras manifestaciones de sífilis en la piel, los ganglios y otras mucosas para confirmarlo.
Un carácter fundamental en el diagnostico de las lesiones de sífilis secundaria en la boca, es que se acompañan de micropoliadenopatias de cuello.
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
Las manchas opalinas suelen ser bastante típicas pero se hace necesario diferenciarlas de otras lesiones blancas como la leucoplasia, liquen y candidiasis, etc. Por lo general una observación atenta y correcta permite el diagnostico correcto.
TRATMIENTO
Tiene por finalidad prevenir la transmisión y evitar las complicaciones tardías de la enfermedad.
La penicilina es el antibiótico de elección, con eficacia probada para cualquiera de los estadios de la enfermedad.
Autora: Odontóloga Ana Mariel Juri Nam
Año 2009